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DE PEÓN A REY DE ESPADAS. Rasgo de un carácter o síntoma.

30 Oct

Portada Directo

“Es un salto importante de peón a rey de espadas.

Arrogante y peligroso con el tiempo de pasada. 

Intentará sin lograrlo bajarse en su parada con el tiempo de pasada

ya no tienta a la suerte porque la suerte está echada“.

Éstos de la wikipedia son la bomba. Te meten dos párrafos que caen por su propio peso -el segundo más bien se arroja solo- para explicar la crisis mixta y se quedan tan anchos. De todos modos sirve para dar pie al concepto.

En la charla del otro día en Barañain volvió surgir la idea de que ciclamos no ya rápidamente, sino inmediatamente. Pasando de la verborrea del modo “me encanta escucharme” a las lágrimas en tres minutos. Hablo de síntomas. Síntomas. Lo cierto es que la irritabilidad te la puedes encontrar en los lados de esta balanza que nos quieren montar. Averiguar el matiz (¿es irritabilidad de la de estar de bajón, o bien es de la que ya se ha subido por la pared y es la de la desesperación de que todo va muy despacio¿?) es un reto y es muy importante a la hora de tomar medidas. En el ejemplo, además, si el síntoma es uno de los principales chivatos de que se está liando… También con el sueño serviría este ejemplo de síntomas chivatos que desconciertan dependiendo de cómo aparezcan.

Buena onda escuchar a los Barricada del Doble en Directo (´89) para empezar la mañana. No esperes a quedarte cojo para empezar a patalear. Situación límite. Nosotros los vimos en el pabellón Anaitasuna en mayo del 90, que cerraron la gira en casa. Mi primer concierto.

No puedo acabar esta entrada intentando dejar muy claro que yo puedo estar irritable porque sí, porque Osasuna ha perdido, porque no doy una a derechas jugando a pala o porque se me ha muerto el canario. Aquí, por mucho enfermo que nos juntemos, no hay patología. No hay enfermedad por ninguna parte. Ni síntoma ni diagnóstico ni obsesión ni pulsión ni nada.

Parece que no tenemos derecho a tener ciertos sentimientos sin que tengan que ver con un diagnóstico. No tener derecho… peor aún. Que se nos señale con el dedo y se escuche “cuidado, que se le va la pinza.” Esto nos lleva a estar escondiéndonos, procurando no expresarnos dependiendo de quién esté delante, porque lo mismo si Osasuna se clasifica para La Champions -qué pasa, no ha hace tantos años- tengo que estar moderado en mi alegría. Anda, no me toques los aparejos, que de irritabilidad podemos hablar también.

Y sí. Soy de los que ciclo rápido. De peón a rey de espadas.

LA SOLEDAD DEL LOCO

15 Ago

Vuelta la la burra al trigo

¡Vuelta la burra al trigo!

Quiero remarcar la idea de que hay otras sensaciones, dejando el diagnóstico de lado, que provocan malestar y dolor y angustia y miedo y sufrimiento. Suelo hablar del estigma asociado a la enfermedad mental. También del autoestigma. Podría hacerlo de la manifestación de los efectos secundarios de la medicación.

Hoy hablo de nuevo de la soledad. Hace poco escribía “estar solo rodeado de gente”. (Creo que viene de una canción pero no consigo recordar de cuál. Fijo que la sociedad general de autores me perdona. Y si no, pues nada, que se jodan.) Es una imagen tremenda por repetida.

Lo terrible de la soledad y del sufrimiento que provoca puede ser, posiblemente, la ausencia de voluntad al sentirla. Una cosa es meterse ermitaño o anacoreta o encargado de un albergue de montaña. Otra muy distinta que te metan.

Me fascina la buena voluntad de la gente que te dice: “Sal, muévete, llama a un amigo…” Si primero me sorprendía aquella energía imperiosa, más tarde me incomodaba y luego me sacaba de quicio, ahora me fascina. Tengo ya unas cuantas conchas y cuando no me apetece ni salir, ni moverme ni llamar a ningún amigo me quedo flipado ante la vana insistencia de alguien que me conoce (se supone) y me respeta (a lo mejor el exceso de buena voluntad minimiza el concepto…).

La soledad, cuando no es una elección, duele. Ahonda una cicatriz que deja la huella dolorosa del escepticismo.

No tengo ni repajolera idea de cómo salir con bien de esa acequia, si me he metido sin desearlo. Sé que el acompañamiento respetuoso ayuda. Poco más. Bueno, también que ayuda mucho para luego valorar la buena compañía, el amor, la amistad. Ese abrazo.

Ese “Te quiero, tío”.

Para Pablo Saldaña López. Ojalá no sepas de qué hablo.

TERTULIA EN RNE RÀDIO 4

21 May

RNE_Ràdio_4

Esta mañana he participado en una tertulia en esta cadena: la lucha contra la estigmatización de los trastornos mentales.

Con Raúl Velasco, y con Alex y Miguel de Obertament, he estado telefónicamente en una silla y ante un micro en los estudios de Barcelona de Radio Nacional de España.

Podéis descargar el audio en este enlace. En la tercera hora del 21 de mayo, El matí a Rádio 4, con el botón derecho pincháis sobre la flecha que va hacia abajo. Da la opción de guardar enlace como, y guardáis donde queráis el archivo. A partir del minuto 13.

Hemos soltado educadamente nuestras opiniones. Eso está muy bien. Es ejemplar, diría incluso.

Las opiniones de Raúl me parecen muy recomendables, rompedor como suele. Dignas de ser escuchadas.

Y me siento orgulloso de haber intentado emular a Fernando Arrabal y su Mineralismo pero utilizando la palabra biologicismo. Que tiene tela la cosa…

Durante media hora libros en primera persona, historia de la psiquiatría, sufrimiento y soledad, algunas risas, la actitud de los profesionales de la salud mental hacia el paciente y su evolución, el diagnóstico…

Desde aquí quiero mandar un saludo a Raúl Velasco. Nuestra relación ha traspasado las referencias de terceras personas y de aquella conversación telefónica para dar un paso más. Hoy, tertulia radiofónica, yo en Pamplona-Iruña, él en Barcelona ¿Cuándo y dónde será nuestro encuentro?

portada Escritofrénico

LAS ILUSIONES

20 Feb

Ten cuidado

Leo que una acepción de la RAE sobre ilusiones habla de esperanzas cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

Si meto expectativas, me quedo con dos definiciones: esperanza de realizar o conseguir algo (se parece a la de ilusiones ¿verdad?) y posibilidad razonable de que algo suceda.

Suelo decir que vivo de ilusiones, que son mis motores, mis motivaciones, mis impulsos para continuar viviendo no ya con alegría, sino con una cierta dignidad. Necesito un plan en ciernes, algo en la mollera que me tenga en un cierto estado de tensión para alcanzar otras metas más globales.

Estoy un poco aburrido de los gurús que me hablan de que a menores expectativas, menores tortazos. No estoy dispuesto a que la vida pase por encima de mí porque sí. Necesito tener la ilusión (en otra acepción) de que tengo libre albedrío, de que soy capaz de tomar decisiones que me lleven a errores, o a aciertos, o a seguir creándome nuevas expectativas.

Si me baso en el axioma que dice que la libertad es la capacidad de elegir, elijo vivir con intensidad.

Estoy leyendo últimamente que el tiempo de su vida que una persona diagnosticada de esquizofrenia pasa con síntomas es inferior al 4% del total de la misma. Tiene cojones la cosa. Ya hemos hablado de estadísticas aquí. No sé cuánto será la estimación de un tipo con el diagnóstico de trastorno bipolar. ¿Más, menos? ¿Importa?

Elijo coger aire cuando lo necesito y a hacerlo de forma activa, porque para mí ponerme a “dejarme fluir” es una actitud -como me lea P. Coelho le da un chungo-, del mismo modo que elijo ponerme las pilas y acometer actividades con cierta mesura, llegando a culminarlas (sin síntomas de remate).

Elijo aprender para no cometer tantos errores, con la convicción de que los voy a seguir cometiendo con la esperanza de que no sean ni tan graves ni tan numerosos.

Elijo seguir viviendo de mis ilusiones.

PS Dedicado a los miembros de la Unidad de Día Errenteria (Gipuzkoa) que mantienen un blog tan creativo y dinámico como Gure Ahotsa. Nuestra voz.

ENDA de Toti Martínez de Lezea

22 Dic

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Lujazo.

Toti me ha dedicado un ejemplar de su último libro, Enda.

¿Queréis ver el espectacular vídeo con el que lo presentó?

Lo he recibido hoy. Es curioso lo que hacen las redes sociales…

Esta prolífica escritora me ha regalado muchas horas de entretenimiento. Me ha enseñado. Me ha hecho reír. Y llorar. Muchos de sus personajes, Nur entre ellos, me han hecho identificarme con su causa, con sus motivaciones, con sus amarguras y con sus alegrías. De qué manera, en algunos casos. Casualmente -aunque no creo que sea cuestión de casualidad- la fuerza de sus protagonistas femeninas lo ha conseguido con más frecuencia.

Si tuviera que elegir entre alguna de sus novelas, me quedo con “La Brecha”. Me permito recomendarla.

Ahora toca sumergirme en otra época, conocer otro mundo y otros nuevos personajes. Me relamo.

Mil esker, Toti. Horra, horra nire Olentzero.

 

Club de Lectura. Biblioteca de Mélida (Navarra)

5 Nov

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Mañana jueves a las 7 participaré en el Club de Lectura de la Biblioteca de Mélida.

¡Han estado leyendo “Tengo trastorno bipolar”! Encarna, la bibliotecaria, me ha invitado a compartir la tertulia literaria.

Ya os contaré cómo va la cosa. Tengo ciertas reticencias. He estado en otros dos clubes de lectura y la disección de los libros -algunos clásicos consagrados de la historia de la literatura-, la búsqueda de metáforas o de figuras lingüísticas, los comentarios sobre los errores de traducción y edición…

Como casi siempre, me puede más la curiosidad. Cuando varias personas leen a la vez el mismo libro con el objeto de comentarlo en una reunión posterior (que es lo que viene a ser un club de lectura), la primera conclusión a la que se suele llegar es que parece que no se ha leído el mismo libro. Es extraordinario. La interpretación que se hace, dependiendo de lo que haya vivido el lector, del estado de ánimo, incluso de los momentos en los que se ha leído… lleva a comentarios enriquecedores que abren debates muy interesantes.

En esta ocasión vamos a comentar un libro que yo mismo he escrito. ¿Será una ventaja que conozca a casi todos los miembros del club? Estuve trabajando allí hasta junio. No lo sé. No quiero saberlo. Espero que hayan hecho una lectura ociosa y no enciclopédica.

Mucho me temo que van a destripar.

LAS IRAS DE LA MALA UVA

10 Sep

templo ira xto

 

No es la primera vez que abordo el tema de la ira en este blog. El asunto es tan serio que rindo homenaje al gran Ibáñez, con el que he crecido, en la viñeta de arriba.

En el libro trato las consecuencias que he padecido por perder los estribos. Casi siempre, intentando explicar lo que acarrearon y lo que yo pude sacar en limpio.

No me recreo en la descripción detallada de ninguno de mis iracundos episodios. Relato hechos, consecuencias, aprendizajes y evoluciones. Desde luego, no están todos los que son. Mi la memoria es frágil y me puede el pudor.

En aquella entrada que escribí el 28 de agosto del año pasado me río abiertamente de conceptos como el control de la ira y su inutilidad -bajo mi punto de vista- cuando el caballo se ha desbocado ya. Apenas hablo de la canalización de esa mala leche.

No puedo saber si mañana me voy a poner de mala leche. Puedo discutir en mi trabajo. Puedo reñir con mi pareja. Puedo torcerme conmigo mismo y no aguantarme ni baño de sales mediante. Sé que no disfruto estando amargado, ni viviendo con el ceño fruncido. Prefiero sonreír y esas cosas.

Supongo que en ciertas ocasiones soy víctima de mi carácter. Hasta de mis principios, si queréis. También tengo que reconocer que, una vez pasada esa mala leche, hay veces en las que me siento bien. Porque a pesar de que muchas de esas actitudes puedan ser confundidas con síntomas del diagnóstico, he conseguido sentar mis reales y estoy dispuesto a asumir las consecuencias.

Noto la boca muy seca y pastosa. Me apetece fumar con urgencia. Me palpitan las sienes y se me mete un clavo en la sien izquierda. Intento escuchar al otro interlocutor, pero sé que lo estoy haciendo para buscar resquicios y dar una respuesta contundente. Siento que se me ha subido la sangre a la cabeza y que mi corazón palpita más rápido.

¿Qué intento? Hablar más despacio que en la frase anterior. Dejar de mirar el fondo de los ojos de la persona que me está sacando de quicio, o que lo está intentando. Sujetarme las manos, la una con la otra, para no hacer aspaviento ni atizar un puñetazo a la superficie plana -o no- más próxima.

Si estoy en mi sitio, ese equilibrado objetivo onírico e idealizado, procuro posponer la discusión. Hablar de lo importante que es el tema desencadenante para quitarle urgencia y aplazarlo, ganando tiempo y posponiendo el momento de riesgo.

Dentro de quince días se cumplirán tres años que no le levanto la mano a nadie. Y de que no la bajo. Mi historial hasta ese momento me sitúa en una posición que me impide dar lecciones a nadie. Simplemente estoy compartiendo cómo vivo esos ataques de ira, hijos de mi frustración y sobrinos de mi forma de ser.

Me provoca dolor con demasiada frecuencia dejarme arrastrar por el enfado superlativo.

Avispados lectores, efectivamente no he diferenciado entre mis malas uvas cuando estoy disparado hacia arriba (estado maníaco o hipomaníaco) de mis malas uvas cuando las padezco eutímico, esto es, estable.

Eso lo desgrano en el libro ¿o sólo lo esbozo? y da para otra entrada…

 

 

“SEXO DE TU ALMA”, de Ángel Urrutia

2 Sep

Taylor Newman

 

“Mujer, desnúdate conmigo. Quiero

penetrar el misterio de tus aguas,

remover tu saliva con mis brasas profundas,

madurar tus mejillas con mis ojos,

deshojar el rumor nocturno en tus axilas,

aprenderme la historia de tu espalda,

apretarme de sed a tu cintura,

fundirme en las campanas que mueven tus caderas,

obstinarme en tus brazos como un árbol movido, bañarte las rodillas con mi aliento, y viajar por tus muslos a tu estación exacta.

 

Desnúdate conmigo.

Quiero hablar con tus pies de mis caminos,

y subirme a tus pechos

como a un monte de nieve repentina

y beberte en el fuego lunar de tus pezones,

deslizarme, mujer,

y hacerle travesuras a tu ombligo,

bajar a la espesura de tu vello encendido,

y escribir en tu vientre

y en tu sangre mi blanca ortografía,

y acariciar el pubis de tu pudor abierto

llamándote a la puerta de tus labios menores

-mayores que mis besos todavía-,

sorprender

el rincón más frutal de tus cosquillas,

y entrar en tu jardín mojado de perfumes

y besarte, mujer, en ese olor a ti,

navegar la sonora humedad que levantan mis peces deseados,

calentarme en tu clítoris de sol para mis noches,

y quedarnos, a un tiempo, corriendo hasta la cumbre

de nuestras dos semillas derramadas,

de nuevo sumergirme

en tu piel que es la orilla de tu alma,

el río necesario a la cascada de mis llamas cayendo

a tus adentros.

Te meteré un clavel y tu te quedarás reinando.

 

Desnúdate, mujer,

y andará por tu cuerpo tan callado

que escucharás mi alma entre tus dedos,

que tocaré yo tanto que ya no,

que ya no tendrás cuerpo por tu cuerpo,

porque quiero acostarme con tu alma.

Sabrás ya que estos cuerpos no son cuerpos,

que los cuerpos tan solo son

el sexo de las almas.

 

Mujer, yo te levanto con mi sexo

a la altura en que haces toda la nieve.

Mujer, desnúdate conmigo.

Es la túnica blanca, la piel de nuestro cielo.

Yo te espero desnudo. Sencillamente blanco,

sinceramente azul.

Y haremos el amor, la poesía.

Te meteré un clavel y tú te quedarás reinando.”

 

Ángel Urrutia (Lekunberri 1933- Pamplona 1994). En Milquererte, Editorial Rondas, Barcelona, 1982.

 

¡PON LEÑO!

29 Ago

El miércoles murió Tony Urbano, bajista de Leño.

La entrada que sigue la escribí hace poco más de un año.

Qué desilusión.

“Sé que no estoy en mi juicio y que me falta inspiración. Todo me saca de quicio ¡Qué desilusión! Odio salir a la calle. Hiede la televisión. El rocanrol es un arte ¡Qué desilusión! Es sólo una canción y me siento mejor.

Portada de "Corre, corre"Soy compañero de nadie y viajo solo en mi vagón. No encuentro un soplo de aire ¡Qué desilusión! Soy pregonero del negro y tengo en cama la opinión. Sé que no existe el infierno ¡Qué desilusión! Es sólo una canción y me siento mejor.”

Éste medio tiempo de Leño abre el álbum “Corre, corre”. Fue su último disco de estudio, allá por 1982.

Ya, ya sé que es una canción triste, un rocanrol particular. Pero es bastante frecuente que sienta cosas parecidas a las que Rosendo Mercado sentía cuando compuso esta letra. Con unas pocas frases consiguió expresar con acierto un estado de ánimo y consiguió explicar que tenemos que ser capaces de encontrar la esperanza en nuestras propias historias. Y, así, conseguir encontrarnos mejor.

A lo mejor es por eso que la sigue cantando, Rosendo, digo, tantos años después en sus directos…

Por mi parte, la desilusión es parte de mi frustración. Así que intento seguir su viejo consejo, su manera de vivir y busco actividades que otras veces me han hecho sentir mejor.”

Camarero. Pon Leño.

Que falta me hace.

Entrevista en HIRIAN

20 Jun

La revista guipuzcoana HIRIAN, por medio de Mónica Mínguez, nos hizo esta entrevista en la que estaba “hecho polvo” y con bastantes ganas de cachondeo. Es compatible, sí.

Foto de Luis Zabalza

Foto de Luis Zabalza

Me salió el lado crítico, sin llegar a ser desagradable -espero, eso lo tendréis que decir vosotros- y también el lado padre. Es compatible, sí.

Mónica, que fue muy simpática y bastante paciente, me habló y me descubrió la historia y los vídeos en Youtube de Stephen Fry, un británico que os sonará en cuanto le veáis la jeta: mucho teatro, de la cuadrilla de Hugh Laurie (House) -con el que formó pareja teatral y cómica en los 90-, Kenneth Branagh, Emma Thompson…

Una pena que estén en inglés y los subtítulos los haya traducido mi sobrino de siete años. Y mira que Mónica Mínguez me avisó…

Os dejo con esta tona de

Ciclonautas

 

Un saludo a toda América Latina.

LOS REMOS Y LA BARCA

22 Abr

En el último capítulo del libro relato cómo me las intento apañar en las crisis. Utilizo el mar como escenario metafórico y una barca como alegoría de mis recursos para evitar que mis desequilibrios se apoderen de mí.

Ay, quién maneja mi barca, quién

En un comentario, una lectora escribe: “Despreocupémonos de “qué” son los remos, y sigamos adelante con nuestra barca!”

No lo quiero interpretar como un todo vale. Para mí, cualquier recurso no me sirve. No me pongo estupendo cuando afirmo que no vuelvo a ser hospitalizado si no es con los pies por delante. Tampoco me vale tomar sin un mínimo espíritu crítico cualquier medicación. Ni ponerme en manos de un desconocido para entregarle mi criterio y mi voluntad. Todos los considero remos válidos porque a otros les sirven.

Para mí… son demasiadas cicatrices.

Mi premisa, a día de hoy, es que si un recurso/remo me aliena y no me enseña a prevenir no lo considero válido.

Coincido con que el objetivo es que sigamos adelante con nuestra barca. Avanzar. Pero abogo porque se reconozca que cada barca es diferente. Hay veleros de fibra de carbono. Hay chalupas viejas y pesadas. Yo siento que la mía es de las últimas. Necesito pintarla con mucha frecuencia. Sacarla del agua. Cambiar tablas. Del motor, ni hablo. Es el de nuestro SEAT 124 del 75…

Mi barca es agradecida como la buena tierra. Si la cuido, responde. Y suspira aliviada cuando tiro de los remos o del motor. Si no le hago caso, responde airada y me pone en riesgo de subirme a la parra o de bajarme al lodo.

Me reafirmo en lo que escribí en el libro: “De modo que no es una mala costumbre (…) navegar mirando al cielo de vez en cuando. Estoy convencido de que, con el lastre que llevo, es más saludable mirar al cielo que mirarme el ombligo. Así puedo intentar volver a puerto a tiempo para evitar males mayores.”

Mañana es el Día del Libro. Descuentos del 10% y rosas de regalo. Regalemos libros. Y a nosotros mismos, también. Recordemos que no hace falta cargarles la batería.

EL TROMPO. BARRICADA

21 Abr

“El trompo”

“De tanto ir de tó, de nada vas. De tanto correr solo, sale humo de los poros. Supongo que querrás descalabrar conmigo: espera un momentito que ahora mismo resucito.

De las vueltas que das, el trompo se queda corto. Lía cuerda y a la mierda si no cabe nadie más. Que el que se inventa es el que cuenta cuando empieza todo: el que cuando hay lodo saca el codo y se niega a naufragar.

Si llueve ¿quién te puede despertar? Que, para ti, tus manos nunca fueron muchos demasiados. Te dejo abierta la puerta de atrás que el tiempo fue tan poco que no es tiempo de volverse loco.

Que el mundo es poca habitación para aquel que gira y el suelo poco colchón

Enciéndete las ganas de besar. Recógete las alas: ya no te valdrán pa nada.

Seguro que te vas a enamorar del trasiego del va y viene, del que nada te entretiene.”

BarricadaLogo

 

Reflexiones de lunes santos.

SÍ, TE OIGO PERO NO TE VEO

31 Mar

no me chilles que no te veo

Ahooora te veo ¡Qué buena pinta tienes, Virginia! Pues muy bien, qué quieres que te diga, ya hablamos el otro día un rato por teléfono. No, pedorra. Es que hemos puesto Internet en casa y esto de las videoconferencias es un invento. Sí, por nuestro hijo, así las abuelas pueden ver a Amets siempre que quieran.

Te he dejado de oír, perdona. Ah, vale. Claro, es que me empezaste a hacer una serie de preguntas que no me apetecía responder por teléfono, sin ver la cara que me pones… Al contrario, no me importa. Pero mejor hacerlo así, ¿no te parece? Fue una sorpresa relativa, para qué te voy a engañar. Sé que la noticia de la publicación del libro ha corrido como la pólvora entre los que íbamos a la uni. Mira tú, las redes sociales, qué mogollón de cotillas estamos metidos… Sí, claro: media vida ha pasado desde que nos conocimos. Lo del libro ya te conté algo por teléfono, sí. Ya ves, parece que me había llegado el momento. Me imaginaba que algo sabíais, Ana, Marga y tú. Nunca me preguntasteis. Aquella noche que me acogisteis en vuestro piso de estudiantes os disteis cuenta de que era algo serio. Lo cierto es que fueron mis peores años. No te rías, puñetera, me refiero a la enfermedad. Me la diagnosticaron un mes antes de empezar la carrera, con 18, sí. Ya sé que te enteraste de mi segundo ingreso. Y las temporadas que desaparecía… Bueno. Ha pasado mucha agua bajo el puente. No tengo ni idea de cuándo “comencé con mi empoderamiento”. ¿Desde cuándo eres adulta, majica? Pues eso, algo parecido, en mi caso poco a poco, también. Puede ser, golpe a golpe. Tenemos un ansia por asociar un cambio de comportamiento a un evento…, pero no sé yo. Al salir del tercer ingreso tomé una serie de decisiones. Con 26. Pero hoy me parecen más gestos que grandes avances. Que estuvieron bien, ojo. La idea es que en esto, como en tantas historias, he ido avanzando conforme me he ido conociendo a mí mismo. Lo que dices, eso es. Un trabajo oscuro que a veces da frutos que se ven más, y otras veces no hay fruto, pero el esfuerzo está ahí. No. Qué bueno. Sigo pensando igual: en el esfuerzo está el premio, claro que sí. Yo qué sé si soy feliz. Tienes cada cosa. Tampoco sé si quiero. Tengo muy claro que quiero seguir peleando ¿Cómo? Así, Virginia, por ejemplo. Siendo capaz de contarle por videoconferencia a una vieja amiga en qué consiste mi pedrada. Porque si tú me entiendes, será bueno para mí. Y me ayudará a entenderme a mí mismo. Tampoco es que piense que todos los que tenemos trastorno bipolar debamos ir con una camiseta, anunciándolo. Pero suma. Todo suma. Lupe ha sido muy importante, cómo lo sabes. Ella lo entendió, ella me quiere así, ella quiso tener un hijo conmigo. Y ha comido marrones en abundancia. Sí. Más de cinco años viviendo juntos. Muchos marrones. Y se lo ha currado pero bien. Me ha hecho dar un salto importante. ¿En confianza? Vaya, pues no lo sé. Pensaré en ello. Seguro que sí. Sentirse amado es algo grande… Sí, aún me quedan unos minutos. Te decía que convivir, amar, sentirme responsable, ayuda. ¡Hala! Todo puede ser presión. Pero llevamos una temporada buena, larga y buena, sin crisis ni brotes. Pequeños amagos. Esto te lo cuento otro día. En mi caso, la idea es no dejar de aprender, ver esta enfermedad como una debilidad, sí, pero también como una oportunidad. Vivir intensamente, ya sabes. Sí, dime.

Claro. Dale mi correo electrónico y a ver si se anima a ir a la charla. Sí, contigo. Y si no, pues nada: cada uno tenemos nuestros momentos y nuestros ritmos. Y el que no los respete, que se compre un mono.

Sí, nos vemos allí. Siempre es un placer volver a verte. Siempre es un placer encontrarme con alguien que muestra interés. Que oye y que ve.

 

(Texto escrito originalmente como artículo para el blog de ActivaMent. Un saludo a toda la peña que se lo curra en Barcelona)

“EL BOLÍGRAFO DE GEL VERDE”. UN LIBRO QUE ME HA IMPACTADO

2 Sep

 

PORTADA EL BOLIGRAFOEste fin de semana he estado atrapado. No, mi enfermedad mental no ha sido la causa. Ha sido esta maravilla de libro. Me ha removido. Me ha hecho pensar. Me ha arrastrado por su trama como un pelele en una corriente de sentimientos, visualizaciones, negaciones, miserias y esperanzas.

He curioseado un poco por Internet sobre el autor y el libro

http://eloymoreno.com/

y me he llevado algunas sorpresas. Este tío es un valiente.

Ya sé que no estoy descubriendo la pólvora, que es un éxito de ventas con una trayectoria muy curiosa. Os invito a que lo ojeéis. Pero cuidado: engancha.

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