QUERIDA ELENA:

30 Ago
Foto de Sam Jones

Foto de Sam Jones

Buenos días. Antes de nada, te mando la foto de este ciudadano del mundo. He estado a punto de mandarte una de otro que presumía de esa condición, pero ciertamente Bogart luce menos.

Ayer me acordé de ti y de una de tus enseñanzas. Tal y como yo las recuerdo y las aplico, claro. Llevamos a Amets a Etxauri en busca de un poco de fresco y se puso andarín. Caminaba con bastante seguridad sendero arriba, a pesar del pañal de sus amores y sus odios. Total, que caía al suelo y se levantaba mirando hacia delante, reemprendiendo la marcha sin un momento de duda. Ya. Lo que hacen todos. Me sigue fascinando.

¿Qué me he dejado por el camino, que no consigo hacerlo de esa manera? Parece claro que siempre que me he caído me he levantado. Pero, desde luego, cada vez albergo más dudas: en el suelo, miro hacia delante atisbando lo que se me avecina y no puedo evitar volver la vista atrás, para repasar el camino recorrido. Sólo entonces cojo aire, me lamo las heridas y me vuelvo a levantar.

Se acaba agosto, y parece que se acaba el verano. Para ti significa dar carpetazo a una época de ausencia de rutinas y dar cara a nuevos retos e ilusiones. Se me está haciendo largo, no te voy a engañar. Con toda esa gente fumando en las terrazas y en las puertas de los bares, encendiendo sus cigarrillos sin tapar la lumbre… Una buena ventisca les daba yo, harto como estoy de olisquear y ventear como un perro de caza, redescubriendo los aromas del tabaco que sigo sin fumar.

Lo estoy llevando mal de cojones, efectivamente. Y de lo demás, también lo estoy llevando mal. El otro día me decía una cliente en la tienda que cuando vas al médico, lo mismo da que sea por un catarro que por un sarpullido, lo primero que te dice es que dejes de fumar. Sangre de Cristo. ¿Y si me bebo una botella de ron al día, o no me muevo del sofá o soy capaz de tragarme a diario el telediario de televisión española sin espíritu crítico? ¿Eso no es peor para mi salud?

Ya, exagero. A lo mejor recuerdas que entre los propósitos para este año estaba, entre otros, el de mantener mi peso. Que ya dejaría de fumar en 2016, que cumplo 40. Una vez más, no me han salido los planes como esperaba. Puede que, como me solías decir, mi problema es que hago demasiados planes. Puede. Yo te responderé lo mismo de siempre, que mis planes son también retos que me ayudan a ponerme de pie, aunque antes haya mirado con desánimo hacia delante y hacia atrás.

Sí que este 2015 está siendo crítico en algunos aspectos. No sólo porque mis objetivos se fueron al pedo con un arranque de año muy malo, con este diagnóstico que acarreo y que me regaló un brote mixto, del que he padecido una secuela física en forma de trombosis. Si intenté verlo como una oportunidad para dejar de fumar -qué mal lo estoy pasando, escribir sin echar humo es un sucedáneo– fue porque me quedaban tantos retos por abordar y sabía que no iba a poder llegar, con una baja que se prolongó cuatro meses. Récord.

Quizás tenga esta percepción de crisis porque no he sido capaz de aplicar todo lo que he ido aprendiendo en estos años ante ciertos síntomas. O no siempre, para ser justo conmigo mismo. Me causa mucha desazón recordar cómo he ido pregonando las bondades del catálogo de recursos ante las crisis y cuando he llegado a esa situación, no he salido airoso. Todavía no sé si ha sido porque la aplicación ha sido defectuosa, poco oportuna en el tiempo o nula. Ya te iré contando si llego a una conclusión.

Lo peor es que ahora mismo me siento como un vendemotos, como uno de esos comerciales que no creen en su producto. Lo grave es que mi producto son algunas de mis convicciones más profundas.

Lo más importante de toda esta mandanga es que sigo en pie, que sigo aquí, que confío en volver a caerme. Me gustaría pensar que la gracia no está solamente en levantarse: he de aprender de nuestro hijo y hacerlo con convicción, con confianza y con ilusión por saber qué me depara el siguiente recodo del camino.

Con mucho cariño

Sergio

PS He encontrado dos respuestas a la pregunta de por qué no consigo levantarme como Amets: le llevo 36 años y 93 kilos.

20

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: